EL PROFE
El profe
Juan David Correa Ulloa
Ser profesor es como ser torero o subirse al ring. El profesor es un hombre solo frente a treinta o cuarenta probables enemigos. El primer día de clase, a ese boxeador se le mide con golpes bajos para saber de qué diablos está hecho. Si resiste, el tipo entrará en un escalafón en el que jamás dejarán de retarlo. Y a medida que el tiempo pasa y el hombre va haciéndose viejo, comprende que siempre esos adolescentes querrán “dejarte fuera de combate o embestirte, y será el fin de tu carrera docente. Pero, si resistes, aprendes los trucos. Es difícil, pero tienes que lograr estar a gusto en el aula. Tienes que ser egoísta. Las aerolíneas te dicen que si falta oxígeno debes ponerte primero tu máscara, aun cuando tu instinto sea salvar a un niño” (304).
Frank McCourt ganó, en 1996, el premio Pulitzer a los sesenta y seis años con Las cenizas de Ángela, un libro conmovedor y duro sobre su infancia en la Irlanda de los años treinta. Después de ese libro, McCourt descubrió que esa búsqueda desesperada por contar y escribir no era otra cosa que un afán por desentrañar su propia vida que comenzaba a caer en el ocaso de la vejez. Por ello escribió, después, en 2000, Ajá, sí lo es, un testimonio de su regreso a Nueva York tras su penosa experiencia en Irlanda. El profesor, último libro publicado de McCourt, vendría a ser “el capítulo siguiente” de la aventura.
El libro no es sólo la historia de un hombre de 27 años que, tras haber trabajado como estibador y ayudante de cocina, consigue una licenciatura en inglés y decide hacerse maestro en el instituto McKee de Brooklyn, Nueva York. Es decir, que no se trata de un anecdotario simple y llano sobre lo que ocurrió después de Ajá, sí lo es, sino que es una bella reflexión sobre un oficio casi siempre degradado por el conjunto de la sociedad. Para muchos, ser profesor de colegio es equivalente a ser guardián de pacientes en un psiquiátrico; una vida desagradecida que vampiriza el propio conocimiento. ¿Qué es ser profesor? Es la pregunta que McCourt intenta responderse a lo largo de casi cuarenta años de vida ocurridos en institutos para adolescentes, para adultos, para extranjeros, como reemplazo ocasional, hasta conseguir un puesto en el Instituto Stuyvesant, algo así como el Harvard de las secundarias neoyorquinas.
La pregunta va encontrando probables respuestas desde el primer día: a los alumnos no les interesa que llegues con un directo a la cara; hay que preparar el combate. Por ello, McCourt, se vale del viejo oficio de contar historias para comenzar sus clases de inglés. Cuando logra capturar la atención de sus estudiantes, el profesor podrá hablar de gramática y de sintaxis. El problema es que los contendores no querrán jamás que les dejes de contar historias, y el día en que te pones serio, todos te pondrán en el lugar del villano. ¿Qué es ser profesor? Aguantar el desánimo de miles de adolescentes, llegar a casa con cien hojas escritas a medias, con faltas de ortografía; ser profesor es admitir que no todo el mundo tiene por qué prestarte atención y que cientos de padres exigirán y gritarán aquello que consideran debe ser la educación: “-Le pregunto a mi hijo qué aprendió en el colegio y me viene con cuentos de Irlanda y de su llegada a Nueva York, cuentos, cuentos, cuentos. ¿Sabe lo que es usted? Un fraude, un maldito fraude. Y lo digo con las mejores intenciones, trato de colaborar”, es lo que dice uno de esos padres.
El profesor no es una guía, ni un recetario de trucos pedagógicos. Es la crónica de una vida junto al tablero; son los recuerdos de un hombre que descubrió, por ejemplo, que la mejor manera de enseñar redacción era pidiéndoles a sus alumnos que escribieran excusas y justificaciones como las mismas que ellos inventaban al no haber asistido a clase. “Una nota de justificación de Adán a Dios. De Adán a Eva. De Eva a Adán”, he ahí el hallazgo. ¿Quién no quiere hacer una tarea en donde puedas culpar a alguien de tu irresponsabilidad o mediocridad?: ese es El profesor.
‘El profesor’, Frank McCourt, Norma, 2006.
ojoalahoj@yahoo.com

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