Educando, aprendiendo y jugando en el Bosque

La Dirección de Educación Municipal de el Bosque utiliza esta herramienta con el objetivo de que la Comunidad Escolar de el Bosque participe con comentarios, estudios y otras cosas en el Fortalecimiento de la Educación y la Cultura en nuestra Comuna.

6.10.06

El Precio de la Democracia

El precio de la hipocresía

El avance de los demócratas podría arrebatar el control del Congreso a los republicanos y dejaría en una situación difícil a Bush, a quien restan dos años de Gobierno.

Raúl Sohr
UN NUEVO escándalo sexual sacude las estructuras políticas en Estados Unidos. A tal punto que podría alterar el balance de poder en el Congreso para las elecciones de noviembre. El congresista republicano Mark Foley ha sido acusado de enviar a menores correos electrónicos con insinuaciones sexuales. Miembro de un comité a cargo de velar por los niños explotados, en julio estuvo en la Casa Blanca con el Presidente George W. Bush, su correligionario, firmando una nueva ley para la protección juvenil ante el acoso sexual. Las vueltas de la vida: Foley podría ser condenado por la norma que ayudó a elaborar. Renunció a su investidura y luego se internó en una clínica para alcohólicos. Reconoció su condición homosexual y declaró que, como tantas veces en estos casos, su conducta respondía a las experiencias traumáticas de su adolescencia. Dijo que fue abusado sexualmente por un sacerdote.
Es grave el hecho que un parlamentario encargado de velar por los jóvenes acose a un menor. Pero es, después de todo, un drama personal. El asunto, sin embargo, toma una dimensión política mayor con las denuncias de que varios dirigentes republicanos del Congreso sabían del asunto y lo tuvieron en reserva para no dañar la imagen partidaria. Entre los acusados figuran Dennis Hastert, el líder republicano del Congreso, y John Boehner, segundo de la jerarquía parlamentaria del partido, que sabía los problemas de Foley desde 2005. Se da por descontado que otros nombres saldrán al ruedo. Ahora, las investigaciones apuntan a quienes sabían qué y desde cuándo.
Los republicanos no tuvieron reparos en fustigar al Presidente demócrata Bill Clinton por mantener relaciones sexuales, consentidas, con una mujer mayor de edad en el Salón Oval (oral decían los maliciosos). La derecha política se alzó como el porta estandarte de los valores religiosos y familiares, en un país donde la fe religiosa es determinante en las opciones electorales de vastas zonas del sur y el centro, el llamado Cinturón bíblico. El moralismo republicano pagó dividendos al atraer a estas grandes masas del electorado fundamentalista.
Tras una serie de escándalos y renuncias de importantes dirigentes como Tom DeLay, acusado de lavar dinero en Texas, y el lobbista Jack Abramoff encarcelado por soborno, los sondeos dicen que el electorado conservador acusó el golpe.
El avance de los demócratas podría arrebatar el control del Congreso a los republicanos y dejaría en una situación difícil a Bush, a quien restan dos años de Gobierno. Se podría precipitar la condición que los estadounidenses llaman el “pato cojo”, con el Mandatario limitado en sus decisiones. En materia de ética política la propia Casa Blanca se ha visto envuelta en una serie de controversias por la guerra en Irak. Desde la sede del Ejecutivo fue revelada la identidad de una agente de la CIA, Valerie Plame, lo que constituye un delito. Las armas de destrucción masiva no existían y se ha censurado información sobre la magnitud de los reveses en el país árabe. Esto es detallado por Bob Woodward en su libro “State of denial”. Como dice el refrán, el que esté libre de pecado, que lance la primera piedra.